Equilibrio nutricional sin rigidez
Comer bien no significa prohibir, sino construir variedad, porciones adecuadas y placer consciente. La división de responsabilidades señala que adultos ofrecen qué, cuándo y dónde; niñas y niños deciden cuánto. Al validar la saciedad y planear dulces con intención, evitamos batallas inútiles. Este enfoque compasivo integra antojos, fiestas y cultura, sosteniendo hábitos que perduran sin culpas ni extremos contraproducentes.